TRADICIÓN  DEL VINO EN UNA ALDEA

 
 

HISTORIA DEL VINO EN UNA ALDEA DEL INTERIOR GALLEGO

En la parte de abajo de la aldea estaban los viñedos que tanta vida le dieron en otra época a XXXXX. Allí se cultivaban miles de kilos de uvas tratadas únicamente con sulfato y azufre. No había cabida para pestes que dañasen la cosecha, dado que el aire de principios de siglo era tan puro como lo había sido desde sus orígenes y lo siguió siendo hasta la década de los 60 donde empezó la contaminación imparable del medio que aún continúa en nuestros días.
Se recogían 10.000 litros por familia acaudalada de terratenientes del pueblo, litros que eran vendidos en su mayor parte a compradores venidos de las montañas, de Sarria e incluso Lugo en busca del preciado producto, reservando únicamente unos cientos de litros para el consumo familiar.
Después de vendimiar en cestos de madera de sauce blanco y llenar otros cestos a su vez más grandes se cargaban en el carro y las vacas o bueyes lo transportaban a las casas donde los hombres descalzos en los días venideros exprimían de la forma más rústica la preciada savia que luego metían en grandes toneles de madera de roble o castaño en su mayoría, de hasta 5000 litros de capacidad, donde lo dejaban fermentar.
Después de la fermentación, del vino se extraía el bullo, que más tarde los hombres más veteranos pondrían al fuego de sus alambiques durante noches y noches elaborando así el precioso líquido blanco llamado aguardiente.

 

BUYOALAMBIQUE

 

 


 

En la oscuridad de las noches de invierno, en una época no tan lejana en la memoria, pero si casi imposible de imaginar en la actualidad, sin electricidad, noches de invierno en las que sólo la claridad de la Luna y de las Estrellas con la luz de los candiles de gas o carburo iluminaban al pueblo, alrededor del calor del alambique se iban transmitiendo a los niños, y no tan niños, los cuentos populares que durante siglos se habían ido fraguando en las tierras conocidas, mientras las gotas de aguardiente iban llenando poco a poco todos los recipientes.

Los litros de aguardiente que cada una de las familias hacía tanto para el consumo como para la venta dependía de los kilos de uvas que se hubiesen recogido ese año. Teniendo como promedio que 750 kilos de uvas era una postura en el alambique convencional y que venía dejando o produciendo de 25 a 30 litros, cada una de las casas de la aldea hacía tantas posturas como tuviera o quisiera hacer, siendo las familias de terratenientes las que más hacían de media anual, diez posturas, con una media pues de 300 litros.

EVOLUCIÓN DE LA TRADICIÓN DE LA VENDIMIA

No tenemos datos de la implantación de los primeros viñedos en la zona, pero sí podemos afirmar que muchos autores son los que apuestan por la cultura vinícola en el mundo de los celtas y que con seguridad los romanos se lo llevaban de la península ibérica hacia la itálica.
Si nos centramos únicamente en lo que conocemos con certeza de la aldea de Piño, en los últimos 150 años de vinicultura tendremos pues la certeza de ver su transformación en el medio, y de como los factores políticos y tecnológicos han propiciado el cambio actual y futuro que supuestamente conllevará una evolución posterior.

Los hechos y decisiones políticas siempre influyentes en la sociedad, durante ese periodo de 150 años, derivaron en varias guerras, unas las de independencia de las colonias españolas, dos guerras mundiales y una civil que se dejaron sentir.
En el caso de la viticultura de la aldea de Piño a tratar en estas líneas podemos decir que no tuvo cambios significativos derivados de las guerras, ya que en el transcurso de ellas la aldea siguió con la explotación de los viñedos y la elaboración del aguardiente como lo había hecho desde los orígenes de la fundación del pueblo.
Con el final de la dictadura en España, y la llegada de la ansiada democracia, decisiones políticas de reestructuración del medio harían que la aldea de Piño estuviera fuera de los límites reservados para el cultivo vinícola español, y de ahí que el estado subvencionase a los agricultores de la época con cierta cantidad de dinero por cepa arrancada, propiciando así el fin de los viñedos que en otra época habían dado riqueza a la aldea en beneficio de los pastizales que con la llegada del regadío a la parte de abajo del pueblo, incrementarían.

Los años 80 del siglo XX, pues, harían desaparecer los viñedos de la aldea de Piño aunque no la tradición vinícola que aún en nuestros días continúa practicándose por la mayor parte de los aldeanos del lugar.
La proliferación de las parras en las huertas y en las tierras de la parte de arriba ha dado lugar a una producción de vino suficiente para el consumo propio de cada casa de la aldea siendo la media anual de unos 500 litros (132 galones) por familia.
En la producción de orujo, que se vio afectada de igual modo, tenemos cifras actuales de 30 litros ( 7,92 galones) por familia y año en la actualidad, así como cambios significativos ya que solo un par de familias en el pueblo siguen teniendo el alambique en propiedad, cada año viene un alambique en alquiler por la aldea que se pone a disposición de todo aquel que desea hacer aguardiente cobrando una media de 15 Euros por postura.
Ni el vino es el mismo, ni el orujo, pero tampoco lo es el agua del río más no por eso deja de ser agua.
De las nuevas generaciones dependerá el aprender y conservar esta tradición, que a ojos míos y muy a mi pesar se presenta sin futuro, por ser cada vez menos los hijos de esta tierra dispuestos a vivir de ella.

©peruchela


CUBA DE ARCOS DE MADERA

 

 

 

VENDIMIA 2007

    12/10/2007   Este año  el sur de la provincia de Lugo, y en concreto en nuestro ayuntamiento A Pobra do Brollón se espera un vino de una gran calidad. Casi todos los vecinos han terminado de recoger las uvas que en su mayoría ya están en las cubas listas para iniciar el proceso de fermentación. Hay que decir que este año se obtiene la mitad de la producción del año anterior ya que con tanta lluvia en los meses de crianza de los racimos han hecho que éstos hayan secado en mayoría. Decir que el buen tiempo que ha hecho durante lo que llevamos de octubre hace que esos racimos vendimiados lleven el grado de madurez adecuado para obtener un gran vino.

vendima 2006 galicia uvas blancas y negras
Año 2006

Este año la calidad de las uvas de los parrales y viñedos de Piño ha sido espectacular. Se ha adelantado unos diez días la vendimia por tener el grado de madurez adecuado gracias al calor intenso que ha venido en el último mes. La uva ha sido de primera calidad y en en cantidad ha sido espectacular.

vendimiar un parraluvas blancas de calidad
 
 
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